Opinión | SONRÍA, POR FAVOR

Medicina regenerativa

  • Dr. Juan Martínez

La medicina regenerativa tiene como objetivo utilizar los propios recursos de nuestro organismo para estimular la regeneración de tejidos y recuperar funciones dañadas. En base a esto se ha desarrollado la utilización terapéutica del plasma rico en factores de crecimiento. Esta técnica se emplea en diversas ramas de la Medicina, como son la Oftalmología, Traumatología, Dermatología y Odontoestomatología, entre otras. Los efectos positivos de su aplicación en cirugía oral se investigan desde la década de los noventa.

Los factores de crecimiento son un conjunto de proteínas que tienen una función esencial en los procesos de reparación y regeneración de los tejidos y que están presentes en el plasma sanguíneo y en las plaquetas. Estas proteínas desencadenan efectos biológicos (proliferación y diferenciación celular, generación de nuevos vasos sanguíneos y migración de las células a los lugares donde es necesaria esta regeneración). A partir de una pequeña muestra de sangre autológa (del propio paciente), de aproximadamente 100 mililitros, podemos obtener, por procesos de centrifugación y principios de separación celular, 10 mililitros de plasma rico en plaquetas, en forma de membrana o gel, que aplicaremos como complemento en los distintos procesos quirúrgicos. Es decir, mediante esta técnica podemos conseguir, de manera relativamente sencilla y rápida, un concentrado de plaquetas del propio paciente, que son incentivadas para que desarrollen su capacidad de reconstruir tejidos que se han destruido previamente y son ideales para acelerar y mejorar el proceso de cicatrización del tejido conectivo.

Este plasma rico en factores de crecimiento es completamente biocompatible y tiene la capacidad de activar bioquímicamente las células que permitirán una correcta regeneración ósea, así como una mejor y más rápida cicatrización. Sus aplicaciones en Odontología son diversas: desde la cirugía oral e implantología hasta periodoncia y cirugía mucogingival. Podemos concluir señalando que su uso nos puede reportar los siguientes beneficios:

-Estimulación del proceso de cicatrización: la regeneración de los tejidos afectados es más rápida, eficaz y predecible.

-Reparación natural de los tejidos dañados.

-Disminución de la inflamación y el dolor, contribuyendo a mejorar el post-operatorio.

-Reducción del riesgo de complicaciones postquirúrgicas.

-En implantología favorece la integración del implante al hueso.

-Mejora de la salud de los tejidos afectados.

-Aplicación de los distintos tratamientos de manera menos invasiva, totalmente personalizada y con resultados más predecibles.

Dr. Juan Martínez. Máster en Cirugía Bucal, Implantología y Periodoncia por la Universidad de León. Colegiado nº 33001442. Ejerce en la “Clínica Dental Vital Aza”, en el número 34 de esa calle de La Pola.

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