Esas pequeñas cosas…

En un reportaje publicado por este periódico en los prolegómenos de la legislatura recién finalizada se hacía un repaso de “esas pequeñas cosas” que ayudarían a que La Pola ofreciese una mayor calidad de vida a sus vecinos. Si bien es innegable que en estos dos años se han impulsado varias obras (un parque en la Casa Consistorial, los aparcamientos de Hermanos Granda y Corporaciones de Lena, una cancha polideportiva en Cava Baja…), aún restan muchas actuaciones, algunas de ellas con una inversión muy asumible.

El recorrido por el mapa de demandas ciudadanas podría comenzar por la principal entrada a la localidad, una glorieta, la de La Rotonda (oficialmente denominada Plaza Principado de Asturias), en la que se ha implantado un bonito seto en el que se lee el nombre del Concejo en asturiano, junto con paneles en los que se informa a los visitantes de que han llegado a un “Destino Ciclista” y que entran en un territorio en el que se rechaza toda clase de violencia sexista. Perfecto. Pero ese lugar es también un punto que cruzan diariamente decenas de peatones que usan las pistas finlandesas de La Barraca para la práctica de ejercicio físico o para acceder a sus propias viviendas, en La Llera y Las Ubiñas. Algo aparentemente tan simple como el pintado de un paso de cebra en el tramo que une con El Entronque evitaría esas frecuentes carreras para sortear unos vehículos que a determinadas horas saturan el tráfico en esa zona. En su momento desde el Ayuntamiento se estudió proceder a tal señalización, pero la propuesta se aparcó bajo el argumento de que las competencias sobre ese carril recaen en otra administración. Sin más.

En parecida situación, sin abandonar ese mismo espacio, se encuentra la vieja petición de habilitar una marquesina (en condiciones, no lo que hay ahora) para cobijar a los viajeros y acompañantes de los usuarios de los autobuses que cubren líneas de larga distancia. Resulta penosa la imagen de gente esperando con sus maletas casi a la intemperie cuando llueve o aprieta el frío invernal, aparte de dejar una impresión muy pobre a los que se desplazan en ese medio de transporte y recalan en dicha parada, muchos peldaños por debajo de las cómodas estancias que existen en otras ciudades.

El figurado itinerario por las calles que mueve este artículo podría continuar por la Plaza Alfonso X el Sabio, centro neurálgico de la población. La pregunta es muy sencilla: para qué vale esa explanada frente a la Iglesia más allá de poner sitio a las carpas festivas y para recibir a las comitivas fúnebres cuando se ofician funerales en el templo parroquial. Urge un concurso de ideas para darle un giro arquitectónico, tanto por utilidad como por estética.

Qué decir de ese aplaudido proyecto que plantea una escalera mecánica para subir a la estación de ferrocarril. Se ha presentado tantas veces como luego ha caído en el olvido, quizás porque no se ha puesto el empeño necesario en sacarlo adelante. Cualquier negociación con la dirección del “Administrador de Infraestructuras Ferroviarias” desmontaría más pronto que tarde el aducido obstáculo de quién debería hacerse cargo del consumo eléctrico y del mantenimiento de ese mecanismo.

Otra más: para recordar cuando se solicitó por primera vez un semáforo de limitación de velocidad para Robledo hay que echar la vista muy atrás, a pesar de que periódicamente se produce algún susto. Y al final de esa travesía, en El Masgaín, aparecen unas piscinas, con vasos cubiertos y al aire libre, que no tienen nada que envidiar a las más modernas de otros términos. Pero el recinto de baños está infrautilizado. Bastaría con copiar los modelos de gestión que rigen en las instalaciones de este tipo que se reparten por la provincia de León, con diversas actividades y reclamos, que las convierten en una de las grandes atracciones de cada pueblo en época estival.

El listado podría ampliarse con más bancos y papeleras, un mayor control para evitar las desagradables deposiciones caninas sobre las aceras y, por supuesto, con la construcción de un tanatorio (parece ser que en tramitación por un empresario privado). Tarea hay más que suficiente para no perder ni un minuto. Desde ya.

Comentarios

No hay comentarios

Para poder dejar sus comentarios debe estar logueado en la web. Registrarse