Alimentos "light"

Son alimentos “light” aquellos que al menos tienen una reducción de un 30% del aporte calórico o de uno de sus componentes (azúcar, grasas…) respecto a su versión original. Aunque pueden tener una parte positiva, al ser una alternativa más ligera, lo que en principio reduce la ingesta calórica total diaria, la realidad es que, como muchas veces ocurre en nutrición cuando se dan mensajes simplistas, no es oro todo lo que reluce

Que un producto sea “light” no quiere decir que sea ligero. Puede seguir teniendo demasiadas kilocalorías, azúcares… porque a un alimento muy denso en energía aunque se le quite casi un tercio de dichos componentes seguirá teniendo un alto contenido en dichos elementos y, además, nada tiene que ver con un producto saludable.

El problema es que muchas personas pueden malinterpretar la palabra “light” y creer que porque aparece en el etiquetado se puede consumir con frecuencia y abundancia, lo que acabará provocando una ingesta excesiva de kilocalorías.

Los alimentos “light” hay que consumirlos en su justa medida y no deben desplazar jamás a los básicos (los “reales”), que tienen que ser la base de un patrón dietético saludable y equilibrado.

Los refrescos “light” son un caso interesante, porque su valor calórico es casi nulo, pero aunque esto sea así y sean preferibles a los azucarados, la base de la hidratación debe ser el agua y estos se deben tomar con moderación.

Lácteos e intestino

Por otro lado, señalar que la relación entre la inflamación intestinal y los alimentos que contienen lactosa es un tema controvertido. Muchas personas retiran los lácteos de la dieta bajo la creencia de que la lactosa puede resultarles perjudicial.

Recientemente se ha publicado un metaanálisis cuyas conclusiones son claras: “Los productos lácteos pueden disminuir los riesgos de la enfermedad inflamatoria intestinal, pero las restricciones de productos lácteos pueden afectar negativamente en el resultado de la enfermedad”.

Sobre el consumo de ese producto he escrito varias veces en mi “blog”. Os recomiendo leer algunos artículos: “Nueva información sobre lácteos y peso corporal”, “Los lácteos ayudan a perder peso, ¿por qué no tomarlos en el desayuno?”, “Mi opinión sobre las grasas saturadas de los lácteos”, “Si quieres perder peso y cuidar tu salud no abandones el yogur” o “Los lácteos, más allá de los huesos”. Te animo a estar en contacto a través de mis redes sociales.

(El doctor Ramón de Cangas dirige clínicas de nutrición y dietética en la calle Uría, 38, de Oviedo; Saavedra, 4, de Gijón, y en González Abarca, 6, de Avilés)

Comentarios

No hay comentarios

Para poder dejar sus comentarios debe estar logueado en la web. Registrarse